monicaComparto mi testimonio porque creo que puede ayudar a futuras mamás a decidirse por Marimer y a acertar, como yo, en su decisión. Mucho tiempo antes de quedarme embarazada, investigué a fondo sobre ginecólogos que respetaran a la mujer en el parto, lamentablemente había oído mil historias negativas de partos deshumanizados, mal atendidos, con prisas, …, que me hacían temer lo peor de ese momento. Tras investigar, leer y visitar médicos, me decidí por Marimer, y fue una excelente decisión.

Marimer nos acompañó a mi esposo y a mi durante el embarazo, resolviendo con paciencia mis innumerables preguntas, dedicándome tiempo en cada consulta sin mirar el reloj y comprendiendo mi constante insistencia para evitar una episiotomía, me aterrorizaba la idea de un parto con instrumentación o con episiotomía y tampoco quería una cesárea electiva, Marimer nos explicó con honestidad todas las posibilidades que podíamos encontrarnos teniendo en cuenta mi edad (38), sobrepeso y ser primeriza. Nos hizo recomendaciones para favorecer un buen parto: ejercicios, preparación del perineo, preparación con su comadrona Pastora, fisioterapia para preparar el cuerpo para la dilatación y el parto, etc. Seguimos todos sus consejos al pie de la letra y tuvimos la fortuna de tener un parto maravilloso.

El día del parto teníamos control en su consulta y Marimer vio claro que estaba de parto, aunque yo pensaba que estaba solo de control por ser la semana 40 + 1 día J, estuvimos en su consulta 3 horas, Marimer me revisaba constantemente y observaba con atención los monitores, a mediodía nos dijo que debíamos ir al Pilar donde nos esperaba Pastora, su comadrona, también muy humana, cariñosa y experimentada. Marimer terminó de atender a las pacientes de su consulta y de inmediato, sin tomar tiempo para comer, se fue al Pilar con nosotros, me sentí en todo momento segura y protegida, no hubo ni un solo instante en el que tuviera miedo del parto porque Marimer y Pastora infundían gran confianza, además de que nos daban un trato muy cariñoso, cercano y nos explicaban en todo momento lo que sucedía. El parto fue excelente, Marimer trabajó duro para evitar la episiotomía y lo consiguió, cero cortes, cero puntos, mi deseo cumplido, y mi nena de 3,4kg nació perfecta con su ayuda y sin ningún sufrimiento fetal, y yo con una sonrisa de oreja a oreja. Esa misma tarde me encontraba estupenda, mi familia y amigos estaban sorprendidos porque no parecía que hubiera dado a luz.

Por último, comentar que Marimer es experta en diagnóstico prenatal y eso se nota durante el embarazo, en cada consulta se asegura de que todo vaya bien con el bebé y transmite mucha tranquilidad y confianza a los futuros papis.

Recomiendo a Marimer por su gran humanidad, respeto, infinita paciencia y dedicación, y también por su gran experiencia y saber hacer como médica. Gracias por cuidarnos en ese momento tan importante y hacer que nuestro recuerdo del parto sea maravilloso!

Mónica