RaquelVivimos en Madrid y cuando me quedé embarazada de nuestro primer hijo, mi marido me animó a visitar a esa ginecóloga de Barcelona, de la que tantas veces le había hablado por las buenísimas referencias que me llegaban de amigas y conocidas que ya habían dado a luz con ella.

Si bien es cierto que en un primer momento me dio vértigo pensar en un seguimiento con una doctora a 600 Km de distancia, la primera visita sirvió para despejar todas nuestras dudas a este respecto. Su profesionalidad, dedicación y entrega consiguieron que la distancia nunca fuera un problema; su capacidad para conectar y adaptarse a mis circunstancias personales siempre me hicieron sentir segura.

Actualmente estoy en el séptimo mes de mi segundo embarazo y no hemos dudado ni un solo momento en repetir la experiencia, elegir a Marimer es acertar.

Raquel Hernando