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Soy paciente de Mer desde hace casi 10 años y desde el primer día fue mucho más que mi ginecóloga. Su cercanía y su cariño me sorprendieron desde la primera visita y tengo que decir que en los tiempos que corren hoy en día en el sector médico fue excepcional encontrar a una profesional como ella.

Cuando decidimos tener a nuestro bebé, teníamos muy claro que Mer nos acompañaría en esta aventura tan especial y emocionante. El seguimiento del embarazo fue espectacular, como madre primeriza es inevitable tener mil dudas e inquietudes, nuevas sensaciones e infinidad de preguntas, Mer con su paciencia y su cariño resolvió todas mis dudas, por insignificantes que fueran, siempre disponible ... en la consulta, por teléfono, por e-mail. Para mi eso fue impagable y así transcurrieron los 9 meses de embarazo con mucha tranquilidad, felices en cada ecografía, en cada visita, siempre entre sonrisas, sin prisas. Gracias también a Susana, que desde el back office nos cuadraba las visitas con nuestros horarios laborales, haciéndolo todo muy fácil, tarea ardua, ya que somos muchas las que confiamos en Mer y por ello su agenda y sus horarios son imposibles. Pero ella siempre tiene un hueco para tí, una llamada, un e-mail, siempre te dedica el tiempo que necesitas, todo lo contrario a lo que sueles encontrar en el sector médico, que te dedican el tiempo justo, con prisas y con la presión del resto de visitas que esperan en la sala a ser atendidos. Esta sensación nunca la he tenido con Mer y eso es todo un mundo. Vive su trabajo con dedicación y pasión y eso se nota en cada gesto.

Cuando llegó el momento del parto, dos semanas antes de lo previsto y tras haber roto aguas, mil sensaciones se agolparon en mi cabeza... sentiría muchos dolores? Estaría muchas horas de parto ? estaría yo a la altura para traer al mundo a mi bebé?, las primerizas es lo que tenemos que nos imaginamos el momento del parto con muchos nervios y miedos. Desde el primer momento Pastora, la comadrona de confianza de Mer con más de 30 años de experiencia, nos acompañó en la clínica junto con el resto de equipo, enfermeras, anestesista, fueron unas horas llenas de tranquilidad en las que nos sentimos muy arropados, con un trato muy humano y muy cariñoso... Gracias Pastora!!!. Tampoco puedo olvidar el momento en el que llegó Mer con su gran sonrisa y nos dijo hoy vais a conocer a vuestro bebé, hoy es el día y vais a tener un parto maravilloso. En ese momento se disiparon todos mis miedos y me invadió una sensación de felicidad tan grande que no tengo palabras para describirla. Decidimos que sería cesárea, ya que tras 6 horas en la clínica sin dilatar y con apenas contracciones habiendo roto aguas 12 horas antes, era la mejor opción. En contra de lo que todo el mundo piensa sobre la cesárea, que es fría y poco humana, tengo que decir que fue un parto super especial, muy humano, rodeada de un gran equipo, feliz de trabajar un festivo y traer al mundo a nuestro pequeño Pol entre sonrisas y cariño. Todavía recuerdo cada sensación, cada momento, como Mer me abrazó mientras me ponían la anestesia epidural para que no sintiera nervios o dolor, fue espectacular!!! Gracias Michel, el anestesista,me puso la epidural sin yo enterarme de nada, impecable !! por cuidarme durante la intervención, bromeando y sonriendo todo el tiempo. El papi nos acompañó en todo momento, a nuestro lado pudo vivir la experiencia más maravillosa de nuestras vidas. En media hora nacía Pol, lo pusieron en mi pecho desde el primer momento, recuerdo su primera mirada, su primer llanto, y así los tres papá, mamá y Pol nos fundimos en un gran abrazo íntimo y personal que disfrutamos como el mejor momento de nuestras vidas. Como si no existiera nada más, el tiempo se paró y ese momento nos lo brindaron Mer y su gran equipo.

El seguimiento postparto no fue menos, tus visitas en la clínica, tus palabras, tus charlas a última hora en penumbra, ya con nuestro Pol en brazos, la cicatriz minúscula, y la rápida recuperación .... Gracias por esta cesá rea maravillosa, volvería una y mil veces a parir contigo Mer.

No podemos estar más agradecidos, Mer tú y tu equipo habéis hecho realidad nuestro sueño de ser papás, sin ti todo esto no hubiera sido posible.

Pepi Rodríguez