Pero a la vez tenía que vivir la experiencia mas feliz de mi vida y se me hacía tan complicado. Un día las brillantes psicólogas del hospital que me acompañaron de forma excelente con la crianza de Gerard me dieron los dos mejores consejos; uno que le explicara a Gerard que mi miedo era por la salud de su hermana y que él se encontraba muy bien. Otro fue que para vivir lo feliz de mi parto tenía que expresar también la tristeza y miedo que sentía por Julia. Estas dos cosas me ayudaron muchísimo.

La Dra. Marimer, después de un capitulo que no viene al caso relatar, donde intente parir en San Juan de Dios sin conseguirlo, se ofreció a acompañarme en la versión de parto mas adecuada para mi en ese momento, respetando mi situación, acompañándome con cariño y dulzura y asegurando la recogida del cordón.

Fue el mejor parto del mundo para mi en ese momento, me sentí feliz, respetada, acompañada, segura y con una profesional que supo estar a la altura de las circunstancias tan particulares que vivíamos en ese momento. No necesité episiotomia, apenas tuve un punto y eso que Gerard llego al mundo con 4 kilos con 40gr. Antes de 24 horas Marimer hizo posible que tuviera el alta y pude presentar a Gerard a su hermana. El cordón se recogió perfectamente. Y tanto la comadrona de Marimer, a la que le doy un 10, igual que a todo el equipo de enfermería del Hospital de Barcelona, supieron comprender mi situación y acompañarme de manera que pude disfrutar del nacimiento de mi hijo Gerard, que se crió con una facilidad pasmosa, que dormía 5 horas seguidas desde el tercer día, que se acostumbró al mes a dormir una noche conmigo mamando y otra con su padre con biberón. Que nos lo puso todo tan fácil con su hermana. Gerard estuvo a la altura de las circunstancias como lo estuvo la Dra. Marimer.

Hoy mi hija Julia está sana y solo tiene que hacer controles y Gerard ha sido un niño sano, feliz, empático como nadie y muy cariñoso. He tardado mucho en poder explicar esto, pues en unos días Gerard cumplirá 4 años, pero tenía muchas ganas de compartirlo por la Dra. Marimer, no solo por su profesionalidad, que es de 10, sino también por su humanidad, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.......