annagascon

Difícil expresar la gratitud, admiración y cariño que siento por la Dra. Marimer.

Siento que he tenido los dos partos más respetados que podía soñar, y ambos han sido cesáreas. La primera vez por una placenta previa oclusiva, la cual fue programada, la segunda vez por una complicación en el útero, y fue una cesárea de urgencias.

Desde el primer momento tuve una confianza ciega en la Dra. Marimer; no sólo por su profesionalidad y excelencia en su trabajo, sino por el amor a su profesión y por el respeto, empatía y cariño incondicional hacia las familias y los bebes que va a traer al mundo.

Yo siempre había pensado que tendría un parto natural; quería tener a mi pareja conmigo, quería tener la oportunidad de hacer ‘piel con piel’ desde el primer momento, ofrecer el pecho y apostar por la lactancia materna, sentir que mis decisiones se respetaban, vivir un momento único y especial. Pues bien…todo eso, y más, fue lo que viví en las dos cesáreas con la Dra. Marimer.

En ambos casos Marimer me acompañó, no sólo médicamente sino también emocionalmente. Me aportaba tranquilidad, cariño y confianza en un momento que, para muchas de nosotras, puede ser aterrador. No sólo me ayudó a vivir esos momentos como lo más maravilloso de mi vida sino que, además, se aseguró que todo aquello que era importante para mí estuviera presente.

Mi pareja pudo estar conmigo todo el tiempo, incluso en quirófano; cuando los bebés salieron nos los dieron para que estuvieran con nosotros desde el primer momento (aún me emociono al recordar lo que sentí al tenerlos en mi cara, cogidos por mi marido, su olor, su voz, su presencia); al terminar me los pusieron piel con piel y estuve así las primeras 24 horas; la lactancia materna fue genial en ambos casos, y el post parto perfecto.  

Mis dos bebes están vivos gracias a las cesáreas y al buen buen hacer y profesionalidad de la Dra. Marimer. Nunca dudé que Marimer me proponía lo mejor para mi y para mis hijos, y es que la confianza en el profesional que eliges es esencial para vivir un momento tan importante como el parto, de una manera tranquila y bonita.

Gracias Marimer. Gracias por traer a mis dos tesoros sanos y felices. Gracias por cómo eres, por tu amor y pasión hacia tu profesión, por tu respeto y cariño hacia las familias, por tu entrega total y absoluta, por tu comprensión y esfuerzo en hacerme vivir el momento más bello de toda mi vida.

Ya eres parte de nuestra historia.

Un abrazo

Anna Gascon